domingo, 20 de noviembre de 2016

Acontecimientos estresantes durante el ciclo vital

El ciclo vital sería el conjunto de etapas generales por las que atraviesa una persona a lo largo de su existencia. En el caso de los seres humanos, éste evoluciona a través de una secuencia temporal relativamente previsible y que parece ser bastante universal. Así, hechos como la adquisición del lenguaje, la entrada en la pubertad, la menopausia, etc., son experimentados por la mayoría de los seres humanos y están relacionados con “el reloj biológico”.

Sin embargo, el ciclo vital de los seres humanos se ve influenciado por factores socioculturales, tales como acontecimientos de gran carga significativa que requieren la adaptación de la persona a otra forma de vivir o de concebir la vida. Tal es el caso de eventos como el nacimiento de un hijo o la muerte de un ser querido, que suponen una carga emocional tan importante que incluso tienden a ser ritualizados en las diferentes culturas, añadiendo cada contexto social variaciones en cuanto a la forma de vivenciar estos episodios. También, a lo largo de nuestra existencia se suceden acontecimientos vitales con un alto contenido estresante.

En 1967 los psiquiatras Thomas Holmes y Richard Rahe examinaron los registros médicos de más de 5.000 pacientes como una forma de determinar si los eventos estresantes podían causar enfermedad. A los pacientes se les solicitó que ordenaran una lista de 43 eventos de vida basados en un registro relativo, se encontró una correlación positiva de 0.1 entre sus eventos de vida y sus enfermedades.

Sus resultados fueron publicados como la Escala de Rango de Reajuste Social, conocida mas comúnmente como la Escala de Estrés de Holmes y Rahe. Validaciones subsecuentes han apoya la relación entre estrés y enfermedad.

El cuestionario.

Este cuestionario es autoadministrado y se trata de que el encuestado rellene con un círculo el número o números que corresponde en al/los acontecimiento/os que haya padecido en el último año. La puntuación del test se realiza sumando la puntuación que corresponde a cada suceso según la siguiente tabla:

1      
Muerte del cónyuge                                           
73
2            
Divorcio

3  
Separación matrimonial
65
4  
Encarcelación
63
5  
Muerte de un familiar cercano
63
6  
Lesión o enfermedad personal
53
7  
Matrimonio
50
8  
Despido del trabajo
47
9  
Paro
47
10          
Reconciliación matrimonial
45
11          
Jubilación
45
12          
Cambio de salud de un miembro de la familia
44
13          
Drogadicción y/o alcoholismo
44
14          
Embarazo
40
15          
Dificultades o problemas sexuales
39
16          
Incorporación de un nuevo miembro a la familia
39
17          
Reajuste de negocio
39
18          
Cambio de situación económica
38
19          
Muerte de un amigo íntimo
37
20          
Cambio en el tipo de trabajo
36
21          
Mala relación con el cónyuge
35
22          
Juicio por crédito o hipoteca
30
23          
Cambio de responsabilidad en el trabajo
29
24          
Hijo o hija que deja el hogar
29
25          
Problemas legales
29
26          
Logro personal notable
28
27          
La esposa comienza o deja de trabajar
26
28          
Comienzo o fin de la escolaridad
26
29          
Cambio en las condiciones de vida
25
30          
Revisión de hábitos personales
24
31          
Problemas con el jefe
23
32          
Cambio de turno o de condiciones laborales
20
33          
Cambio de residencia
20
34          
Cambio de colegio
20
35          
Cambio de actividades de ocio
19
36          
Cambio de actividad religiosa
19
37          
Cambio de actividades sociales
18
38          
Cambio de hábito de dormir
17
39          
Cambio en el número de reuniones familiares
16
40          
Cambio de hábitos alimentarios
15
41          
Vacaciones
13
42          
Navidades
12
43          
Leves transgresiones de la ley
11

Una vez obtenidos los ítems señalados por el paciente se suma la puntuación asignada a cada uno siguiendo este solucionario y se interpreta de la siguiente manera:

  • Menos de 150: riesgo bajo de 30% de presentar enfermedad
  • De 150 a 300: riesgo intermedio de 50% de presentar enfermedad
  • Más de 300: riesgo alto de 80% de presentar enfermedad


Referencias

Holmes TH, Rahe RH (1967). "The Social Readjustment Rating Scale". J Psychosom Res 11 (2): 213–8
La valoración de sucesos vitales: Adaptación española de la escala de Holmes y Rahe. J.L. González de Rivera y Revuelta, Armando Morera Fumero. Psiquis, 1983; 4 (1): 7-11

Factores que intervienen en la relación del/la profesional de atención sociosanitaria en instituciones sociales-usuario/a

Empatía, Transferencia-Contratransferencia y Asertividad*

Los fenómenos de la empatía, transferencia-contratransferencia y asertividad son aspectos clave en la relación profesional de atención sociosanitaria-usuario/a en situación de dependencia.

En general, se considera que una buena relación o “interrelación” entre el/la profesional y el usuario, colabora con una buena evolución de su patología y resultados más favorables de su tratamiento (3, 4, 5 y 7)

Empatía:

Todas las premisas que se han identificado anteriormente confluyen en la importancia de la empatía, siendo éste un aspecto esencial ya que adquiere un compromiso por parte del profesional y la participación activa y de autorresponsabilidad del usuario/a y sus personas más cercanas. La empatía experimentada por el/la  profesional se caracteriza por la conciencia de las emociones, necesidades e inquietudes del paciente, en la que interviene la habilidad práctica de la inteligencia emocional. Se piensa que demostrar empatía es innato, una forma de ser, sin embargo, al ser una actitud que se trasmite con los gestos y la palabra del/de la profesional de atención sociosanitaria y propicia mejores resultados en el logro de una adecuada comunicación terapéutica, por lo que puede y debe ser enseñada y aprendida utilizándose como una herramienta comunicativa de gran valor (6)

Una de las funciones de la empatía es crear un ambiente seguro, en donde el paciente puede transmitir y compartir sus emociones sintiendo aceptación y alivio, ya que nadie le va a juzgar (2, 8, 5, 6) . Según Noreña Peña AL et al (2010) y Martínez Rodríguez A et al (2002), los profesionales son empáticos, pero no favorecen a la participación activa (1 y 2)

Platt (1992) referido por Clèries X (2006) plantea algunos caminos orientados a la práctica de una empatía efectiva (9):

·      Diferenciar las emociones intensas de los pacientes en cada situación.
·      Ponerse en el lugar del usuario/a y valorar el esfuerzo para afrontar el problema.
·  Comunicar al usuario/a la percepción de sus sentimientos apoyando y colaborando conjuntamente.

Shuman et al (1997), explica que en la práctica sanitaria pueden aparecer distintas situaciones empáticas que ayudan a ubicar y reconocer o no la emoción como la oportunidad (por parte del/la usuario/a) o respuesta (por parte del/de la profesional de atención sociosanitaria) empática y la oportunidad empática abortada, perdida o potencial. En la entrevista pueden aparecer preguntas, clarificaciones y respuestas haciendo hincapié en la expresión de los sentimientos y que ayudan a intervenir en el problema, por parte del paciente y del sanitario.
Pero no hay que olvidar que no es un proceso automático, en la que valen frases hechas, sino que debe privar la espontaneidad, sinceridad y honestidad hacia la otra persona  (9)

Valverde C (2007), planteó algunos de los beneficios de la empatía tanto por parte del paciente, como del sanitario. Se sintetizan en la siguiente tabla:

Beneficios que demuestran empatía por parte del paciente y del profesional. Valverde C. (6)


No hay que actuar de manera mecánica en la interacción con el usuario/a ya que existe relación entre los niveles que estudió el modelo de Laín Entralgo (1983): cognitivo (pensamiento), afectivo (sentimiento) y conductual (actuación). Esto puede provocar el efecto contrario al esperado, obteniendo resultados negativos (10)

 Por ejemplo, si se utiliza la frase “me pongo en su lugar”, pero en el fondo      cree que miente o exagera (nivel cognitivo) y no tiene buena opinión sobre él (nivel afectivo), el resultado no será el deseado. El sanitario mostrará algunos sentimientos como la compasión, simpatía y antipatía que pueden confundirse con la empatía, que es lo que inicialmente quería reflejar.

Debido a la ambigüedad de su significado y la escasez de instrumentos de medición validados, la investigación de la empatía en el ámbito sociosanitario es un desafío.


Transferencia y contratransferencia:

Las personas funcionan de manera consciente e inconsciente en cualquier ámbito de la vida, no siendo menos en los momentos de verdad con los usuarios/as y sus familiares. .

Los elementos conscientes derivan de una situación real por lo que tienen lógica. Los elementos inconscientes, a veces son irracionales, y se corresponden con la actualización de experiencias de la infancia y recuerdos de situaciones anteriores de confianza, cariño, miedo, etc. Este fenómeno se conoce por el nombre de transferencia, cada paciente, usuario o miembro de la familia del residente, tiene una serie de imágenes y representaciones mentales predeterminadas, a través de las cuales espera de los interlocutores una respuesta específica. Se designa el término transferencia a la concesión afectiva del paciente hacia el sanitario. Dentro del campo de la relación sanitario-paciente, éste fenómeno es de máxima importancia (10)

Autores como Laín Entralgo (1983) y P. Jeammet et al (1999) refieren que existe una transferencia positiva, por parte del paciente, cuando el sanitario proyecta en el enfermo lo que imaginaba, surgiendo sentimientos de simpatía o de confianza que ayudarán al tratamiento. En casos extremos, el vínculo del paciente hacia el sanitario es muy intenso, actuando en la mejoría de los síntomas de manera inminente, sin haber dado tiempo a los efectos del tratamiento; y una transferencia negativa, cuando el paciente actualiza en el sanitario imágenes consideradas como negativas, lo que produce desconfianza o antipatía hacia éste, afectando al tratamiento, enlenteciéndolo o haciéndolo nulo

A diferencia, la contratransferencia es descrita como sentimientos inconscientes de simpatía, admiración, necesidad afectiva o emociones negativas, del sanitario hacia el enfermo en relación o no con su propia vivencia infantil. De esta manera este fenómeno se enfrenta al de transferencia. La actitud del sanitario, aunque debería de ser imparcial, está repleta de impresiones particulares que parten del paciente, por ejemplo, en acciones como el primer contacto, el comportamiento, la edad, el sexo y la estatus social (4 y 7).

Una mezcla de la imagen interiorizada del enfermo ideal, más la que ofrece el propio paciente van a incidir de manera positiva o negativa, en el profesional sociosanitario (10)

Por consiguiente, el proceso de atención en la acogida de las personas usuarias y sus familiares, como otros momentos de verdad,  están unidos a los aspectos psicosociológicos. Pérez y Romero (1994) relataron la siguiente hipótesis: “los médicos y el personal sanitario pueden mostrar reacciones afectivas contratransferenciales negativas hacia los ancianos que son principalmente de tres tipos: sobreprotección, evitación y desprecio, por lo que deberán ser conscientes de ellas para evitarlas y tratar psicológicamente a los ancianos de manera adecuada” (11)

El término de transferencia lo extrapolamos de la teoría psicoanalítica para utilizarlo con nuestros particulares fines. Una usuaria de 80 años, por ejemplo, que llama al profesional de atención sociosanitaria "mamá" es una usuaria que de forma clara y manifiesta entiende que su cuidadora es su madre. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, está identificación se da a un nivel inconsciente, y es entonces cuando el usuario/a espera que el auxiliar reaccione de X manera, sea de X manera, tenga X cualidades y le trate de X manera. El usuario/a, al ver al auxiliar, de alguna manera entiende que debería comportarse de X manera o ser de X manera, le atribuye cualidades que no son suyas.

Contratransferencia es otro concepto de la teoría psicoanalítica que se utiliza para denominar las reacciones, actitudes, pensamientos e ideas que de manera inconsciente el profesional de atención sociosanitaria produce en la relación con el usuario/a o analizando, particularmente aquellas que surgen como respuesta a la transferencia. Hace referencia a cuando la persona que ayuda adopta comportamientos de una madre, amiga, etc


Asertividad:

La asertividad es una herramienta que forma parte de la profesionalidad del las personas que se dedican a la atención sociosanitaria de personas dependientes en Instituciones. Para Clèries X. (2006), consiste en demostrar una habilidad de control de las emociones y respetar las opiniones de los demás con respeto, la aceptación de uno mismo y la de los demás (9)

Conclusiones:

Para concluir, resulta de interés la propuesta de investigación efectuada por Leonor Herráiz Bermejo (2011), con personal de enfermería, sobre cómo perciben los pacientes hospitalizados la comunicación terapéutica a través de los sentidos y qué importancia le dan a éstos. Con este fin se propone evaluar la calidad de la atención y relación, percibida por los pacientes en el medio hospitalario, mediante las opciones, de carácter humanístico: amabilidad, comprensión, disposición a las posibles necesidades. Así como seguridad, confianza, trato personalizado, interés y compromiso personal de enfermería y medicina e información a los familiares. A nivel de estructuración se consideraría: el tiempo de espera, comodidades de las habitaciones, información, señalización intra/extrahospitalaria, preparación del personal, puntualidad de las consultas y rapidez de respuesta

Todas estas categorías o códigos anteriormente nombrados pueden ser orientativos para plantear las variables relativas a la relación fisioterapeuta-paciente que se quiere llevar a cabo en esta investigación.

Visi Serrano, Hondarribia 2016

Bibliografía:

*Adaptado del trabajo Experiencias sobre la relación fisioterapéuta- paciente: una aproximación cualitativa http://dspace.uah.es/dspace/bitstream/handle/10017/21001/tfg_aguado_gil_2014.pdf?sequence=1

(1) Noreña Peña AL, Cibanal Juan L, Alcaraz Moreno N. La interacción comunicativa en el cuidado de la salud. Rev Esp Com Sal. 2010; 1 (2): 113-129.
(2) Martínez Rodríguez A, Fernández Cervantes R, Medina i Mirapeix F, Raposo Vidal I, Viñas Diz S, Chouza Insua M. Habilidades comunicacionales en la entrevista clínica. Fisioterapia. 2002; 24 (2): 90-96.
(3) Emanuel EJ, Emanuel LL. Cuatro modelos de la relación médico-paciente. In: Couceiro A, editor. Bioética para clínicos. Madrid: Triacastela; 1999. p. 109-126.
(4) Vallejo-Nágera JA. Introducción a la psiquiatría. 10a ed. Madrid: Científico- Médica; 1981.
(5) Cortese N. Relación médico-paciente. En: Cortese N, editor. Psicología Médica Salud Mental. Argentina: Nobuko; 2004. p. 37-49.
(6) Valverde Gefaell C. Comunicación terapéutica en enfermería. Madrid: DAE; 2007.
(7) Jeammet P, Reynaud M, Consoli SM. Manual de Psicología médica. 2a ed. Barcelona: Masson; 1999.
(8) Borrell i Carrió F. Entrevista Clínica, manual de estrategias prácticas. Barcelona: semFYC; 2004.
(9) Clèries X. La comunicación: una competencia esencial para los profesionales de la salud. Barcelona: Masson; 2006.
(10) Laín Entralgo P. La relación médico-enfermo. Madrid: Alianza Universidad;1983.
(11) Marco JC, Menéndez S, Moreno M. Actitudes de médicos rehabilitadores y fisioterapeutas en el tratamiento del paciente anciano. Fisioterapia 2000; 22 (1): 42- 56.

Otras fuentes de interés:

Blázquez-Manzano A, Feu S, Ruiz-Muñoz E, Gutiérrez-Caballero JM. Importancia de la comunicación interpersonal en relación médico-paciente en atención primaria. Rev Esp Com Sal. 2012; 3 (1): 51-65.

Conferencia Sanitaria Internacional. Preámbulo de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud. Disponible en: http://www.who.int/suggestions/faq/es/. Acceso [3 de febrero 2014]

Girón M, Beviá B, Medina E, Simón Talero M. Calidad de la relación médico paciente y resultados de los encuentros clínicos en atención primaria de Alicante: un estudio con grupos focales. Rev Esp Salud Pública. 2002; 76 (5): 561-575.

Hall AM, Ferreira PH, Maher CG, Latimer J, Ferreira ML. The influence of the Therapist-Patient Relationship on Treatment Outcome in Physical Rehabilitation: A Systematic Review. Phys Ther. 2010; 90(8):1099-1110.

Herráiz Bermejo L. Calidad de la percepción recibida por los pacientes hospitalizados a través de la comunicación terapéutica sensorial. RE (Serie Trabajo de Fin de Master). 2011; 3 (2): 706-719.

Maqueda Martínez MA, Martín Ibañez L. La habilidad de comunicar: caminando hacia el paciente. Rev Esp Comun Salud. 2012; 3 (2): 158-166.

Real Academia Nacional de Medicina. Diccionario de términos médicos. Madrid: Editorial Médica Panamericana; 2012. Paciente; p. 1237. Material no publicado.


Zambelli Pinto R, Ferreira ML, Oliveira VC, Franco MR, Adamas R, Maher CR et al. Patient-centred communication is associated with positive therapeutic alliance: a systematic review. Aust J Physiother. 2012; 58; 77-87.