Comunicar en discapacidad

Hay otras formas más concretas de acercarnos a la persona usuaria, a partir del concepto que tenemos de ellas, de cómo las nombramos.

  • La  adaptación del léxico en el profesional de atención sociosanitaria  debe  responder significativamente  a  las  necesidades  especiales  de  comunicación  de  los  usuarios/as.  Lo que la persona usuaria percibe a su alrededor, es decir, del entorno en el que se encuentra, influye en su manera de sentir y determina que esté comodo/a o no. La institución se convierte en uno de sus entornos fundamentales y principales, incluyendo el sistema de relaciones que se establece en él, y de forma especialmente relevante, la manera de hablar y expresarse del personal sociosanitario.
  • Es  importante  considerar  la  forma  en  la  que  denominamos  o  describimos  al  usuario/a o  a  su  dependencia,  como  realizamos  determinadas  comunicaciones  a  las  personas con  dependencia,  y  en  general  la  forma  de  expresarnos  con  ellas  y  en  el  entorno  de la  institución. Por  ejemplo  si  a  una  residente  que  nunca  termina  la  comida,  al  servirle  le  decimos “Más  vale  que  te  lo  comas  todo,  guapa”,  ese  “guapa”  está  expresando  que  estamos hartos  de  su  comportamiento.  Nosotros  le  hemos  asignado  un  significado  negativo  a una  palabra  positiva  (guapa).
  • Existen términos con connotaciones negativas que puden debiliar la autoestima y autonomía personal del usuario/a. Para  referirnos  a  ellos,  utilizaremos  siempre  el  término  “persona con discapacidad”,  “persona con Alzheimer”, “persona usuaria”, ya  que  cada individuo  es  único  y  su  deficiencia  debe  ser  entendida  sólo  como  una  condición  o  característica  más  de la  persona,  y  no  como  una  seña  de  identidad. Por  ejemplo,  la  palabra  “viejo”  tiene  una  connotación  negativa,  aunque  no  se  utilice con  esa  intención,  por  lo  que  utilizaremos  otros  de  carácter  neutral  “persona  mayor “persona  de  tercera  edad”.  Otros  términos  como  “discapacitado”  o  “enfermo”  definen de  manera  directa  al  usuario/a,  lo  correcto  es  separar  a  la  persona  de  su  condición  de dependencia  o  enfermedad  (primero  es  la  persona  y  después  su  condición, “persona  con  discapacidad”,  “persona  que  tiene/presenta  una  enfermedad”.  Otros  términos inadecuados  “deficiente  mental”  por “persona  con  discapacidad  intelectual  o psíquica”,  “mongólico”  por  “persona  con  síndrome  Down”,  “psiquiátrico”  por  “hospital de  salud  mental”, “sufre/padece las consecuencias del Aizheimer”…mejor “persona con/tiene/presenta la enfermedad de  Alzheimer”. 


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